¿Cómo elegir la zapatilla adecuada? (II)

Cuando nos acercamos a nuestra tienda de confianza a comprarnos un par de nuevas zapatillas podemos observar la gran variedad de modelos diferentes que hay en el mercado. A simple vista podemos pensar que todas son similares y lo único que las diferencia es la combinación de colores. Nada más lejos de la realidad, existen múltiples características que las diferencia para hacerlas más adecuadas a un corredor que a otro. Normalmente en nuestra tienda de confianza intentan facilitarnos la tarea de elegir zapatillas agrupándolas en diferentes categorías. Así podemos ver, dependiendo de la tienda, diferentes nomenclaturas para definir esos grupos. Categorías como “supinadoras”, “pronadoras”, “neutras”. “amortiguación”, “control de movimiento”, “minimalistas, “trail”, etc... nos son muy comunes aunque a veces cuesta entender cuáles son las características las vincula a un grupo y no a otro.

En una serie de post vamos a procurar dar un poco de luz a este tema, intentando explicar en qué características debemos de fijarnos a la hora de elegir una zapatilla u otra. Empezaremos con una que apreciaremos nada más coger la zapatilla aunque esta no se vea, su peso.

Podríamos decir que en general el peso de una zapatilla es realmente liviano. Normalmente el peso de unas zapatillas suele variar entre los 100 gr y los 350 gr. Pero ¿qué ventajas o inconvenientes nos pueden presentar elegir una zapatilla más o menos pesada?.

Las primeras palabras que se nos vienen a la cabeza cuando pensamos en la ventaja de calzar una zapatilla ligera es economía de carrera. Son varios los estudios científicos que muestran que una zapatilla ligera en comparación a una más pesada nos ayuda a consumir una menor cantidad de oxígeno disminuyendo nuestro gasto energético lo cual aumenta nuestra economía de carrera (Frederick y cols., 1984, Fuller y cols., 2014; Perl y cols., 2012). ¿Cuánta mejora supone una disminución de peso en las zapatillas? Esta misma pregunta se postularon Frederick y cols. (1984) llegando a la conclusión que por cada 100 gr de masa de las zapatillas, nuestro consumo de oxigeno aumenta 1%. Este aumento del gasto viene explicado por el mayor esfuerzo que debemos hacer para balancear hacia delante nuestra pierna cuando esta está en vuelo (según explicamos en nuestro post correr con zancadas largas o cortas: la eterna duda) y tenemos una mayor masa en los pies. No hay nada como fijarse en un guepardo o en una gacela para comprobar que toda su masa muscular de las piernas se concentra en la cadera y que a medida que nos alejamos las piernas son más finas e estilizadas, ejemplos claros de economía de carrera. Otra pregunta que nos podríamos hacer es si existe algún tipo de línea roja la cual si la traspasamos no conlleve una mejora de la economía por disminución de masa. Fuller y cols (2015) establecieron ese límite en 440 g. Por debajo de ese peso del par de zapatillas el efecto sobre la economía de carrera es despreciable. El motivo a día de hoy no está del todo claro, pero podría ser debido a que una cierta cantidad de masa dirigida a incrementar la rigidez longitudinal de la zapatilla es necesaria para poder ayudar al pie a propulsarnos más eficazmente (Roy y Stefanyshyn, 2006). Esto compensaría la mejora de la economía debido a la disminución de la masa.

Como inconveniente principal de calzar unas zapatillas muy ligeras está su disminuida capacidad de amortiguar y/o controlar el movimiento. Normalmente el peso de las zapatillas viene impuesto por la cantidad de elementos de amortiguación y control de movimiento que tenga la zapatilla. Por lo que tendremos que tener presente que a medida que elegimos una zapatilla más ligera de alguna manera estamos sacrificando control y amortiguación. En posts venideros veremos cómo podemos identificar esos elementos y que ventajas e inconvenientes tienen cada uno de ellos.

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¿Cómo elegir la zapatilla adecuada para correr? (I)

Referencias

Frederick EC, Daniels JT, Hayes JW. The effect of shoe weight on the aerobic demands of running. In: Bachl N, Prokop L, Suckert R, editors. Current Topics in Sports Medicine. Vienna (Austria): Urban & Schwarzenberg; 1984. p. 616–25.

Fuller J, Bellenger C, Thewlis D, Tsiros M, Buckley J. The Effect of Footwear on Running Performance and Running Economy in Distance Runners. Sports Med 2015; 45:411-422. doi:10.1007/s40279-014-0283-6

Perl DP, Daoud AI, Lieberman DE. Effects of footwear and strike type on running economy. Med Sci Sports Exerc. 2012;44:1335–43.

Roy JPR, Stefanyshyn DJ. Shoe midsole longitudinal bending stiffness and running economy, joint energy, and EMG. Med Sci Sports Exerc. 2006;38(3):562–9.

Publicado el 15 septiembre, 2015 en Zapatillas de correr

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